Un canto a la tolerancia y a la amistad entre naciones

Nuevos amigos

Kalandraka va recuperando las obras del autor clásico Tomi Ungerer. El año pasado reseñamos su Allumette, y hoy le toca el turno a Nuevos amigos, un álbum ilustrado sobre la amistad, el arte moderno y el racismo.

En Nuevos amigos conocemos a una familia subsahariana que se instala en un nuevo barrio. En su aniversario, el pequeño Rafi no tiene a quien invitar porque aún no ha hecho amistades pero, gracias a las herramientas que su padre le ha ido regalando, decide construir sus propios amigos creando figuras con materiales reciclados. Un día conoce a Ki, la hija de una pareja asiática que vive al lado de su casa y se ofrece a coser ropa para vestir los muñecos. Es así como, además de vecinos, se convierten en grandes amigos, unidos por una afición común: la creatividad. No faltará quien recele de ellos por ser emigrantes y coger en vertederos lo que necesitan para trabajar, ni autoridades que pongan trabas a que sigan desarrollando su imaginación. Sin embargo, Rafi y Ki se hacen famosos por sus obras y animan a otras personas a hacer lo mismo.

A nadie se le escapará que los nombres de los protagonistas junto es Rafiki, amigo en swahili. Y esa es la clave de este álbum: la amistad. A partir de la soledad y de la necesidad de ese compañerismo, Rafi crea a sus primeros amigos: amigos mecánicos (imaginarios) con quien compartir sus días. Eso también nos habla, ojo, de su capacidad nada desdeñable como inventor. Esa habilidad será que le ayudará a conseguir su primera amistad en la persona de Ki, la chica oriental. Juntos serán un primer núcleo de resistencia, y se entregarán a la tarea de crear más amigos. Pero pronto su actividad no pasa desapercibida y todo el barrio se implica. Poco a poco, disimuladamente y casi sin notarlo, la pareja de foráneos se gana a sus conciudadanos a través del arte.

Nuevos amigos

El arte como nexo de unión entre las personas: el reciclaje y el arte moderno: dos conceptos que aquí saca Ungerer a la palestra, y recordemos que estamos a finales de los 90 (el álbum ganó el Premio Andersen de 1998). La creación como forma de interactuar con los seres humanos: la construcción, en definitiva, de un mundo mejor y más unido. Me gusta mucho esa forma tan optimista que tiene de ver el mundo Tomi Ungerer en sus obras. Con Nuevos amigos, el autor profundiza sobre el rechazo al racismo, la construcción de una aldea global, y aplaude la diversidad de costumbres del ser humano.

El autor

Tomi Ungerer nace en Estrasburgo en 1931. Sus primeros dibujos, de ambiente bélico, reflejaban su rechazo a la guerra y al fascismo. En 1956 emigró a Nueva York, donde comenzó a escribir libros infantiles que tuvieron mucho éxito. Publicó en medios tan importantes como The New Yorker, Esquire, Life Show o Fortune. Ya en la cumbre de su carrera durante los años 60, Ungerer plasmó en su obra su reacción contra la hipocresía y la superficialidad de la sociedad americana. Se mudó a una granja en Canadá y a finales de los 70 se trasladó a Irlanda con su familia. Su producción, que abarca 40 años de creación, se calcula entre 30.000 y 40.000 trabajos de diferentes estilos, y más de 120 libros. Entre otras distinciones, ha recibido la Medalla de Oro de la Sociedad de Ilustradores y el Premio Hans Christi an Andersen en 1998. Además de dibujante , también ha desarrollado otra faceta como filántropo, volcándose en causas humanitarias.

Nuevos amigos. Tomi Ungerer. Traducción de Sandra y Óscar Senra Gómez. Kalandraka, 2018. Cartoné, color. 44 pgs. 15€.

Nuevos amigos (Clásicos contemporáneos)

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‘Nuevos amigos’, de Tomi Ungerer was originally published in Papel en Blanco on Medium, where people are continuing the conversation by highlighting and responding to this story.